Que el lavavajillas no llegue a llenarse de agua es uno de los fallos más habituales, y por suerte también uno de los más fáciles de solucionar en la mayoría de los casos, ya que suele deberse a algo tan sencillo como un grifo cerrado o una manguera doblada. Repasamos las causas más frecuentes, ordenadas de la más habitual a la que sí requiere la intervención de un técnico.
Causas más comunes de que el lavavajillas no cargue agua
1. Grifo de suministro cerrado
Es la causa más común, especialmente después de unas vacaciones o de una limpieza bajo el fregadero, donde es fácil olvidarse de volver a abrir la llave de paso del agua.
Cómo comprobarlo: localiza la llave de entrada de agua del lavavajillas (normalmente bajo el fregadero) y asegúrate de que está completamente abierta.
2. Manguera de suministro doblada u obstruida
Si el lavavajillas se ha movido recientemente (por una mudanza, una limpieza o una reforma), es habitual que la manguera de entrada de agua quede doblada o pinzada contra la pared o el mueble, impidiendo el paso del agua aunque el grifo esté abierto.
Cómo comprobarlo: tira suavemente del electrodoméstico hacia fuera y revisa que tanto la manguera de entrada como la de desagüe no tengan dobleces ni nudos.
3. Presión de agua insuficiente
El lavavajillas necesita un caudal mínimo para funcionar correctamente (orientativamente, unos 10 litros por minuto con el grifo totalmente abierto). Si la presión de la vivienda es baja, el aparato puede no llegar a cargar agua o tardar muchísimo en hacerlo.
Cómo comprobarlo: cierra la llave de paso, desconecta la manguera y coloca un cubo bajo el grifo durante un minuto con el grifo completamente abierto; si el agua recogida es claramente inferior a 10 litros, el problema está en la presión de tu instalación, no en el lavavajillas.
4. Puerta no bien cerrada
Si el lavavajillas detecta que la puerta no está correctamente cerrada y bloqueada, el programa no arrancará ni comenzará a cargar agua, como medida de seguridad.
Cómo comprobarlo: cierra la puerta con firmeza hasta escuchar el sonido de bloqueo. Si no se escucha o la puerta parece floja, revisa que el pestillo no esté roto o desgastado.
5. Filtro de la válvula de entrada obstruido
En el punto donde la manguera se conecta al lavavajillas suele haber un pequeño filtro que retiene partículas de cal o impurezas del agua. Si se obstruye con el tiempo (especialmente en zonas de agua dura), el caudal de entrada se reduce o se corta por completo.
Cómo comprobarlo: con el grifo cerrado, desconecta la manguera del electrodoméstico y revisa el filtro de malla situado en la conexión; si está muy sucio o calcificado, límpialo con agua y un cepillo suave.
6. Electroválvula de entrada de agua averiada
La electroválvula es el componente eléctrico que se abre para dejar pasar el agua cuando el lavavajillas lo solicita. Si falla (por desgaste o por un problema eléctrico), el agua nunca llega a entrar aunque el resto de las condiciones (grifo, manguera, presión) sean correctas.
Cómo identificarlo: si has comprobado y descartado todas las causas anteriores y el lavavajillas sigue sin cargar agua, la electroválvula es la sospechosa más probable. Su sustitución requiere un técnico.
7. Presostato o sensor de nivel de agua defectuoso
El presostato es el encargado de indicar a la placa electrónica cuánta agua ha entrado ya en la cuba. Si da una lectura incorrecta (por ejemplo, «cree» que ya hay suficiente agua cuando en realidad está vacía), el lavavajillas puede detener el llenado de forma prematura o no iniciarlo en absoluto.
Cómo identificarlo: este fallo es más difícil de diagnosticar sin herramientas y experiencia técnica, por lo que si has descartado el resto de causas, conviene que lo revise un profesional.
Paso a paso antes de llamar al técnico
- Comprueba que el grifo de suministro está completamente abierto.
- Revisa la manguera de entrada en busca de dobleces, nudos o aplastamientos.
- Mide la presión de agua con el método del cubo si sospechas de un problema de caudal.
- Cierra la puerta con firmeza hasta escuchar el clic de bloqueo.
- Limpia el filtro de la conexión de entrada de agua si tu zona tiene agua dura.
- Si tras todos estos pasos sigue sin cargar agua, contacta con el servicio técnico, indicando qué comprobaciones ya has realizado (esto agiliza el diagnóstico y puede evitar una visita innecesaria).
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi lavavajillas cargaba agua bien y de repente ha dejado de hacerlo?
Lo más habitual en estos casos es un problema puntual (grifo cerrado accidentalmente, manguera desplazada tras mover el mueble) antes que una avería real. Revisa siempre primero el grifo y la manguera.
¿Puedo limpiar yo mismo el filtro de la válvula de entrada?
Sí, es una tarea de mantenimiento sencilla: solo necesitas cerrar el grifo, desconectar la manguera con cuidado y limpiar el filtro de malla con agua y un cepillo suave, sin necesidad de herramientas especiales.
¿Cuánto cuesta cambiar la electroválvula de entrada de agua?
El precio de la pieza suele ser moderado, pero al sumar la mano de obra, el coste total de la reparación suele situarse en un rango similar al de otras averías menores del lavavajillas, normalmente entre 90 € y 180 € según la zona y el servicio técnico.



