Termostato del frigorífico averiado: síntomas y cómo comprobarlo

El termostato es el componente que decide cuándo debe arrancar el compresor y cuándo debe pararse, en función de la temperatura que detecta en el interior del frigorífico. Cuando falla, el síntoma no siempre es evidente a primera vista, porque puede fallar «abierto» (el compresor casi no arranca y el frigorífico no enfría) o «cerrado» (el compresor no para nunca y el frigorífico enfría en exceso). Te explicamos cómo reconocer ambos casos y cómo comprobarlo tú mismo antes de decidir si necesitas sustituirlo.

Síntomas de que el termostato puede estar averiado

El frigorífico enfría poco o nada

Si los líquidos están templados, los alimentos sólidos no transmiten frío al tacto y en el congelador la comida está blanda en lugar de congelada, y ya has descartado otras causas más comunes (puerta mal cerrada, condensador sucio, rejillas bloqueadas), el termostato es uno de los principales sospechosos: puede estar enviando la orden de «no enfriar más» antes de tiempo.

El frigorífico enfría en exceso

El caso contrario también es un síntoma claro: si empieza a formarse escarcha sobre alimentos que normalmente no deberían congelarse, o el compartimento del frigorífico se mantiene a una temperatura mucho más baja de la marcada, el termostato puede estar «atascado» en la posición de enfriamiento continuo.

El compresor no se detiene nunca

En un frigorífico que funciona con normalidad, el compresor debe tener ciclos de encendido y apagado a lo largo del día (arranca, enfría hasta la temperatura marcada, se detiene, y vuelve a arrancar cuando la temperatura sube ligeramente). Si notas que el motor funciona de forma prácticamente ininterrumpida, sin apenas periodos de descanso, el termostato puede no estar detectando correctamente cuándo se ha alcanzado la temperatura adecuada.

El compresor no arranca en absoluto

Si el frigorífico está enchufado, la luz interior funciona con normalidad, pero el compresor no llega a arrancar nunca, también puede deberse a un termostato averiado que no está enviando la señal de arranque (aunque conviene descartar antes otras causas eléctricas, como el propio relé o condensador de arranque del compresor).

Temperatura irregular o inconsistente

Si notas que la temperatura interior varía mucho de un día a otro, sin relación clara con la cantidad de alimentos guardados o la frecuencia de apertura de la puerta, es otro indicio de que el termostato no está regulando el ciclo de forma fiable.

Dónde está el termostato del frigorífico

En la mayoría de los modelos domésticos, el termostato (mecánico, con rueda o mando graduado) se encuentra en el interior del compartimento del frigorífico, normalmente en la parte superior o cerca de la zona del congelador, con el mando visible desde dentro. En frigoríficos con control electrónico y pantalla digital, la función del termostato la realiza un sensor electrónico (termistor) conectado a la placa de control, que no es visible directamente y cuya comprobación requiere herramientas específicas.

Cómo comprobar el termostato paso a paso

1. Prueba básica: girar el mando al máximo

Con el frigorífico funcionando con normalidad, gira el mando del termostato hasta la posición de máximo frío y observa si el compresor arranca en los siguientes 1-2 minutos. Si no arranca, es un indicio razonable de fallo del termostato (siempre que hayas descartado que el compresor esté ya en su ciclo de descanso, ya que puede tardar unos minutos en volver a activarse por protección térmica).

2. Prueba con multímetro (comprobación de continuidad)

Esta prueba requiere ciertos conocimientos básicos de electricidad y debe hacerse siempre con el frigorífico desenchufado:

  1. Localiza el termostato y desconéctalo con cuidado, identificando sus dos terminales eléctricos.
  2. Configura el multímetro en modo de continuidad (o en ohmios, en la escala más baja).
  3. Con el termostato a temperatura ambiente y el mando en una posición intermedia-alta, coloca las puntas del multímetro en los dos terminales: debería marcar continuidad (circuito cerrado, 0 ohmios o un pitido, según el modelo de multímetro).
  4. Introduce el bulbo sensor del termostato (el extremo con el tubo capilar) en un recipiente con agua muy fría o hielo durante unos minutos: la continuidad debería desaparecer (el circuito debería abrirse), simulando que ya se ha alcanzado la temperatura deseada.
  5. Si el termostato no cambia de estado en ninguna de las dos pruebas (se queda siempre cerrado o siempre abierto), está averiado y debe sustituirse.

3. En frigoríficos con control electrónico (sin mando físico)

Si tu frigorífico tiene panel digital y no dispone de un termostato mecánico visible, la comprobación del sensor de temperatura (termistor) requiere medir su resistencia con el multímetro y compararla con los valores de referencia del fabricante para cada temperatura, un proceso más técnico que en la mayoría de los casos conviene dejar en manos de un profesional.

¿Se puede sustituir el termostato uno mismo?

En frigoríficos con termostato mecánico accesible, la pieza en sí es relativamente económica (entre 15 € y 40 € aproximadamente) y el proceso de sustitución no es excesivamente complejo para alguien con cierta soltura con herramientas básicas. Aun así, conviene tener en cuenta:

  • Si el frigorífico sigue en garantía, una manipulación no autorizada puede anularla.
  • El cableado y la conexión eléctrica deben hacerse con el aparato completamente desenchufado.
  • En modelos con control electrónico, la sustitución del sensor suele requerir acceso a zonas menos accesibles y calibración con la placa de control, por lo que se recomienda un técnico.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura de media el termostato de un frigorífico?
No tiene una vida útil fija tan marcada como otros componentes, pero suele durar varios años sin problemas; su fallo suele estar más relacionado con el desgaste mecánico del mando (en los modelos analógicos) que con el paso del tiempo en sí.

¿Puedo seguir usando el frigorífico mientras espero a cambiar el termostato?
Depende del tipo de fallo: si el frigorífico enfría en exceso, puedes seguir usándolo con precaución (vigilando que no se congelen alimentos que no deberían), pero si apenas enfría, es recomendable no acumular alimentos perecederos hasta solucionarlo, para evitar riesgos alimentarios.

¿Cómo distingo un termostato averiado de un sensor de temperatura electrónico averiado?
La diferencia está en el tipo de frigorífico: los modelos con mando físico graduado llevan un termostato mecánico (comprobable con las pruebas de este artículo); los modelos con pantalla digital y ajuste por botones usan un sensor electrónico (termistor) conectado a la placa, cuyo diagnóstico requiere comparar valores de resistencia y suele dejarse en manos de un técnico.

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